En un país donde las gotas frías se han convertido en un fenómeno habitual, nadie esperaba que las lluvias del 29 de octubre de 2024 desencadenaran en una catástrofe de carácter mundial que se llevara consigo 236 vidas. Esta investigación analiza la comunicación de crisis del que, para muchos, fue el responsable de la ineficaz gestión política: el Partido Popular liderado por su presidente Carlos Mazón. A través del análisis de encuestas proporcionadas por centros demográficos y estudios publicados por medios de comunicación, así como de la realización y posterior análisis de entrevistas a expertos en la temática, se ha buscado comprender en qué falló el PP y cuáles han sido sus repercusiones, poniendo en valor la importancia de un buen plan de crisis acompañado de una estrategia comunicativa.
El objeto de estudio de este trabajo es la comunicación de crisis que se llevó a cabo en la DANA de noviembre de 2024, entre los días 29 de octubre y 4 de noviembre, producida en la Comunidad Valenciana, por parte del Partido Popular, quien gobernaba como líder autonómico durante este periodo de tiempo. Esta DANA, popularmente conocida como gota fría, se coloca entre los 10 desastres naturales con un mayor costo económico a nivel mundial, con una cifra de 4.220 millones de dólares, además del cuarto en cuanto al número de víctimas mortales, con un dato de 226 personas, según el informe anual de 2024 publicado por la organización Christian Aid a través de la página ReliefWeb (Aid, 2024).
En este estudio, los resultados obtenidos reflejan una coincidencia significativa con los postulados de autores como Coombs, González-Herrero o Benito, mencionados para explicar los fundamentos base de una buena comunicación de crisis, que subrayan la importancia de la rapidez, empatía, transparencia y planificación estratégica en la comunicación de crisis. En primer lugar, la estrategia reactiva y defensiva adoptada por el Partido Popular durante la DANA de octubre de 2024 contradice los modelos de comunicación proactiva y centrada en el ciudadano que se recomiendan en contextos de emergencia. Esta reacción tardía y desorganizada es coherente con lo que la teoría considera un error crítico que puede derivar en una segunda crisis, esta vez de confianza y reputación, como efectivamente ocurrió. Los datos cuantitativos obtenidos a partir de encuestas de opinión y sondeos electorales publicados por medios muestran una relación directa entre la percepción negativa de la opinión pública y los errores en la comunicación institucional, reforzando la idea de que la reputación pública está determinada por la gestión comunicativa en momentos de crisis. Asimismo, los resultados cualitativos que han derivado del análisis mediático y de las entrevistas con expertos refuerzan la falta de liderazgo visible y de un plan estratégico en los grupos políticos, lo cual concuerda con las conclusiones de múltiples estudios previos que identifican la portavocía técnica, la coherencia del relato y la gestión emocional del discurso como pilares fundamentales en la gestión eficaz de crisis.