El 10 de diciembre de 2023, Argentina eligió a un nuevo presidente de la nación. Según el registro histórico que sostiene nuestro sentido común, aquella persona que agitaba el bastón presidencial habría llegado al poder tras un largo recorrido político. Sin embargo, Javier Milei hizo su primera aparición mediática apenas unos años antes y ocupó un cargo institucional por un breve período, como diputado nacional entre 2021 y 2023.
El surgimiento de una militancia juvenil digital al servicio de un líder político atípico generó desconcierto en la opinión pública y, poco después, evidenció la necesidad de un análisis académico serio, especialmente considerando que en fechas recientes se habían producido fenómenos similares en distintos países del mundo.
Algunos años antes, la revelación de los acuerdos ilícitos entre Cambridge Analytica y Facebook había expuesto las vulnerabilidades del sistema político-digital, mostrando cómo la empresa manipulaba datos personales de usuarios de redes sociales para diseñar campañas electorales capaces de moldear la percepción pública y favorecer el triunfo de diversos candidatos de derecha en procesos electorales de Estados Unidos, Reino Unido y Argentina.
No obstante, no fue hasta 2020, con la llegada del aislamiento por la pandemia de COVID-19, que diversos grupos comenzaron a organizarse políticamente utilizando la virtualidad como soporte. Surgió un fenómeno de género que reunió a hombres de todo el mundo para intercambiar ideas políticas de extrema derecha, capaces de trascender los límites de la virtualidad y generar profundos cambios de paradigmas en la realidad política, económica y social.
En Argentina, esta sucesión de acontecimientos alcanzó su punto máximo en 2023, cuando La Libertad Avanza, el partido de Javier Milei, triunfó en el ámbito electoral, dejando claro que las comunidades digitales que apoyaban al líder libertario tenían una correspondencia efectiva con la realidad política, superando a partidos institucionalizados y moderados como el peronismo y el PRO.
Objeto de estudio
El presente trabajo se centra en el estudio del fenómeno de la radicalización política de los jóvenes argentinos hacia la extrema derecha entre 2019 y la actualidad.
Finalidad de la investigación
La investigación tiene como propósito explicar, desde la perspectiva de la comunicación, el origen de los nuevos movimientos populares juveniles de derecha, lo que permite adquirir conocimiento sobre los recursos narrativos utilizados para construir colectivos con un alto grado de adhesión a partidos políticos. Además, comprender estas causas resulta relevante para analizar el comportamiento de las nuevas generaciones en un contexto de consumo: ¿qué los motiva?, ¿en qué creen?, y ¿qué papel esperan desempeñar en la vida pública?
Este estudio ha evidenciado la característica multifactorial del fenómeno analizado, considerando a los jóvenes argentinos como un segmento etario particularmente impactado por la pandemia de COVID-19. Su forma de relacionarse con el mundo durante un período clave para la formación del pensamiento crítico estuvo influida por otro factor determinante que precedió la pandemia: el desarrollo tecnológico y el procesamiento de datos en redes sociales entre 2015 y 2019. La aplicación de lógicas algorítmicas en entornos digitales se analiza en este trabajo como un elemento central para comprender la radicalización política juvenil, especialmente a partir de los filtros burbuja y las comunidades digitales.
La comunicación política como agente de cambio en la opinión pública juvenil ha sido implementada por el partido La Libertad Avanza, tomando como referencia modelos propagandísticos como los de Steve Bannon y Brexit. Su estrategia presenta síntomas visibles, identificados a lo largo de este trabajo, tales como la simplificación del lenguaje, la polarización afectiva, el uso de figuras retóricas nacionalistas, el culto al líder y la utilización de un lenguaje emocional y disruptivo. El marco teórico proporcionado por Umberto Eco y Steven Forti, utilizado en esta investigación, permite una descripción sólida de estas estrategias.
Finalmente, el estudio ofrece un acercamiento detallado a las dinámicas generadas entre los jóvenes en redes sociales, identificando las tendencias que los motivan y destacando cómo su condición generacional se encuentra marcada por una profunda brecha de género, que produce polarización y subculturas con un fuerte sentido de pertenencia. La autora advierte que estos procesos de radicalización política en jóvenes, con efectos tangibles en la modificación de políticas públicas de bienestar social, contribuyen al desarmamiento del tejido social, afectando a gran parte de la sociedad argentina. Al mismo tiempo, representan una vulneración del sistema democrático y de principios fundamentales para la convivencia, como son los derechos humanos.