Este trabajo académico analiza las diferencias de la Comunicación Política entre los entornos rurales y urbanos en la isla de Mallorca, centrándose en las percepciones de jóvenes LGTBIQ+ de entre 16 y 34 años. La investigación parte de la premisa de que, mientras en las grandes urbes ha crecido la visibilidad y las políticas específicas para el colectivo, en las zonas rurales persiste la estigmatización y la falta de referentes. Este fenómeno puede derivar en el «sexilio», donde las personas se ven obligadas a abandonar sus pueblos ante la imposibilidad de expresarse libremente, dificultando su desarrollo personal y social.
El marco teórico aborda la identidad LGTBIQ+ y la evolución de su visibilidad en España, vinculándola con conceptos fundamentales de la Comunicación Política como el storytelling, la agenda setting y las estrategias discursivas de los partidos. Mediante una metodología cualitativa, se realizaron seis entrevistas en profundidad a jóvenes residentes en Mallorca —tres de entornos rurales y tres de urbanos— para explorar cómo influye su ubicación geográfica en su relación con las instituciones, la existencia de referentes y su forma de socializar.
El objetivo final del estudio es cubrir un vacío en la literatura académica y dar voz a las desigualdades territoriales que enfrenta el colectivo. Al analizar empíricamente las diferencias entre lo rural y lo urbano, la investigación busca visibilizar discriminaciones que a menudo se consideran inexistentes por falta de estudio. Con ello, se pretende promover una mayor comprensión y respeto por la diversidad en todos los contextos, proponiendo estrategias de comunicación que contribuyan a una sociedad más equitativa y prevengan la exclusión.
El objetivo principal del estudio es conocer las diferencias en la Comunicación Política entre los entornos rurales y urbanos, teniendo en cuenta las diferentes percepciones de los jóvenes LGTBIQ+ en la isla de Mallorca. Las personas que forman parte del colectivo se enfrentan a muchos problemas durante su vida, ya sea por falta de aceptación o por poca inclusión en determinados sectores. Uno de los problemas principales es la falta de referentes en determinadas zonas.
La investigación confirma que la comunicación política es una herramienta de poder fundamental para la creación de marcos mentales y relatos sociales. En la actualidad, el uso de redes sociales, el storytelling y la gestión de la agenda setting permiten a los actores políticos influir directamente en la opinión pública. Sin embargo, el estudio revela que la invisibilidad institucional en los municipios rurales de Mallorca no es un error logístico, sino una elección política que perpetúa la desigualdad. Esta falta de recursos y de campañas específicas genera una ruptura entre la agenda política y las necesidades reales de la ciudadanía LGTBIQ+, dejando un vacío que solo es cubierto por el asociacionismo y las redes de empoderamiento colectivo como Orgull de Poble o Ben Amics.
Un hallazgo crítico es la persistente carencia de referentes diversos, especialmente en el ámbito rural, lo que dificulta los procesos de aceptación y visibilidad de los jóvenes. Los testimonios subrayan que, cuando existen referentes, estos suelen responder a perfiles masculinos con presencia mediática, evidenciando una estructura patriarcal e interseccional donde las mujeres lesbianas y bisexuales quedan doblemente invisibilizadas. Aunque se reconocen hitos legislativos históricos liderados por la izquierda española, existe un descontento generalizado ante la inactividad política actual y el temor al auge de discursos reaccionarios que amenazan los derechos alcanzados, lo que refuerza la sensación de que las instituciones no representan plenamente la diversidad del colectivo.
En conclusión, el estudio demuestra que la Comunicación Política debe adaptarse a las particularidades de cada territorio para garantizar que la diversidad no dependa del tamaño del municipio. Es imperativo que las instituciones asuman su responsabilidad de informar y educar, ocupando los espacios de silencio en el entorno rural con políticas públicas y campañas de concienciación afectivo-sexual. Al ser un campo poco explorado académicamente y marcado por la estigmatización, esta investigación reivindica que aquello que no se comunica ni se investiga tiende a ser ignorado por el sistema, haciendo de la visibilidad territorial una condición indispensable para avanzar hacia una sociedad verdaderamente equitativa.