El análisis de las intervenciones en medios de comunicación, donde con frecuencia se reduce el papel del portavoz a la mera transmisión de un mensaje sin una construcción adecuada de contenidos, ha sido el principal motor para investigar diversas técnicas aplicadas a la formación de portavoces. En este ámbito, la visión predominante apuesta por el uso de metodologías capaces de reforzar las ideas clave que se desean comunicar. Una de estas técnicas es el método Stanislavski, centrado en lograr la conexión emocional del actor con el personaje y la situación representada.
No obstante, este enfoque ha generado cierta controversia en el contexto comunicativo y político, ya que el componente actoral de esta técnica puede derivar en una sobreactuación por parte del portavoz, restándole credibilidad y autenticidad en la transmisión del mensaje. Este riesgo ha impulsado el desarrollo de nuevas aproximaciones orientadas a equilibrar la expresividad y la eficacia comunicativa.
Entre ellas, destaca la técnica del framing o enmarcado, que ha adquirido una relevancia creciente en el análisis de cómo se estructuran y perciben los mensajes tanto en los medios como en la sociedad. El framing se refiere a la manera en que la información es presentada y organizada, condicionando la interpretación y comprensión del receptor. Desde su aparición en los años 70, esta teoría ha sido aplicada en múltiples campos, desde la comunicación política y el periodismo hasta la publicidad y la salud pública.
En una sociedad saturada de mensajes e información, comprender y aplicar correctamente el framing se vuelve esencial. Esta técnica no solo influye en cómo se perciben los mensajes emitidos por un portavoz, sino que también busca modelar las opiniones, actitudes y decisiones del público objetivo. En términos generales, el framing actúa como el lente a través del cual se construye y presenta una determinada realidad, guiando la respuesta emocional e interpretativa ante los hechos y discursos que se ponen en escena.
Objetivo general
El objetivo general de este Trabajo Final de Máster (TFM) es analizar la técnica de framing aplicada a la formación de portavoces para influir en la percepción y la interpretación de un tema o mensaje al presentarlo de una manera específica.
Objetivos Específicos
Como objetivos específicos se plantean los siguientes:
- Analizar cómo se construyen los marcos.
- Comprender el impacto del framing.
- Explorar los efectos del framing en la política.
La investigación desarrollada sobre la aplicación de la técnica del framing en la formación de portavoces permite concluir que este enfoque contribuye de manera significativa a mejorar la efectividad comunicativa de los mensajes emitidos por representantes institucionales. Frente a los métodos tradicionales, el framing ofrece una herramienta estratégica que optimiza la estructuración del discurso, facilita la selección de aspectos clave y permite adaptar el mensaje a las expectativas y percepciones del público objetivo. Esto no solo refuerza la claridad y coherencia del contenido, sino que también potencia la conexión emocional con las audiencias, incrementando su impacto.
El objetivo general de la investigación —analizar si la técnica del framing influye en la percepción e interpretación de un mensaje según su presentación— ha sido alcanzado con éxito. La evidencia obtenida demuestra que el framing permite trasladar a la opinión pública determinados rasgos y atributos mediante una integración eficaz de comunicación verbal y no verbal. Gracias a esta técnica, los portavoces no solo informan, sino que también generan juicios morales, atribuyen responsabilidades y proponen soluciones, lo que contribuye a construir una narrativa coherente y persuasiva.
Asimismo, se constata que el framing tiene efectos cognitivos relevantes sobre los receptores, posicionando al portavoz como constructor de una realidad compartida. La empatía y la alineación emocional generadas entre emisor y audiencia confirman el valor de esta técnica como recurso de oratoria. En este sentido, el framing actúa como punto de partida para el diseño del discurso, definiendo el marco interpretativo desde el cual se despliega la puesta en escena.
Los tres objetivos específicos del estudio —analizar la construcción de marcos, comprender su impacto y explorar sus efectos en la política— han sido igualmente alcanzados. La técnica ha demostrado su valía teórica y metodológica, reforzando su aplicación práctica en el ámbito político y comunicacional.
Para la validación empírica de la hipótesis, se seleccionaron dos intervenciones políticas relevantes ocurridas en septiembre de 2019 en el Congreso de los Diputados: una de Albert Rivera (Ciudadanos) y otra de Pedro Sánchez (PSOE). El análisis de sus discursos, tanto en formato audiovisual como escrito, revela que ambos políticos adaptaron sus marcos discursivos al contexto y al público, asumiendo roles definidos que condicionaron su tono, gesticulación y prosodia. Estas decisiones estratégicas muestran cómo el framing influye directamente en la recepción del mensaje y en las reacciones del público y de los oponentes.
La investigación pone en valor, además, la importancia de incorporar el framing en el diseño pedagógico de los contenidos de formación de portavoces. No obstante, también se advierte sobre los riesgos de una sobreactuación o de una excesiva adopción de roles estereotipados, que podrían restar autenticidad al discurso. En este punto, es fundamental equilibrar el control de la kinésica y la prosodia con la naturalidad del mensaje, para evitar que el portavoz sea percibido como artificial o forzado.
En definitiva, el estudio confirma la eficacia del framing como herramienta formativa y comunicativa, destacando su utilidad en la preparación de portavoces capaces de influir, persuadir y conectar con sus audiencias de forma estratégica y coherente.